Riqueza
C. Guastavino
Tengo la dicha fiel
y la dicha perdida:
la una como rosa,
la otra como espina.
De lo que me robaron
no fui desposeída:
tengo la dicha fiel
y la dicha perdida,
y estoy rica de púrpura
y de melancolía.
¡Ay, qué amada es la rosa
y qué amante la espinal!
Como el doble contorno
de las frutas mellizas,
tengo la dicha fiel
y la dicha perdida...