Himno de la Universidad Nacional de La Plata

C. López Buchardo

Si suena un claro canto en la noche,

de ronda vamos, somos canción.

¡Gastar viente años es un derroche

que nunca tuvo comparación!

Mas si en la noche de una honda calma,

vibra un silencio de eternidad,

es que meditan con toda el alma

los estudiantes de la ciudad.

¡Alta la mente! ¡Nobles los labios!

¡Y para todos el corazón!

Hace a la vida cabal regalo

el que ama ideales con mucho amor

ya nos dijeron que el mundo es malo...

¡Por obra nuestra será mejor!

En la más joven urbe argentina

nuestra Alma Mater buscó su honor.

Ved esta gloria tan peregrina:

la hoja es tan nueva como la flor.

Hogar dichoso de casa nueva

nos ilumina, nos da calor;

pues como viva llama se eleva

en ella el nombre del Fundador.

Aquel anciano de gran linaje,

casi un hermano del buen Kabir,

cuyos ensueños, hechos celaje,

se iban al cielo del porvenir.

[Abiertos fueron los libros sabios.

Bien recogida fue la lección.]

¡Alta la mente! ¡Nobles los labios!

¡Y para todos el corazón!