El oasis

E. Arrieta

Mira Zulica, daga traidora

De tu tirano, rasgó las venas,

Libre y en brazos del que te adora,

Descansa oh! bella, descansa fiel.

Presto sigamos, cruzando arenas

Presto, Zulica sobre el corcel.

En el desierto, hay una palma

Y un arroyuelo puro y tranquilo,

Por cuya orilla, de eterna calma

Vuela el perfume, de oculta flor.

Tras esas dunas, secreto, asilo

Prepara un numen, a nuestro amor.

El país confusamente,

Como el agua de un torrente

Pasa y corre mas y mas.

Muy lijero, dueño mío,

Va el bridón en que confio!

Aun el viento deja atras.

La vil sombra del tirano

Alcanzar pretende en vano

A mi potro corredor.

A lo lejos, se alza erguida

La palmera apetecida:

Nos salvamos, dulce amor!