Desengaño

E. Lecuona

¿Recuerdas el instante?

Fue una escena casi vulgar

yo estaba resignado, tu serena

te di la mano y te dejé marchar

se miraron un punto nuestras caras

en mi faz no latía la emoción

tuve vergüenza de que sospecharas

que puse en tu cariño el corazón.