Los sones de Manzanillo

E. Ubieta

Los sones de Manzanillo,

preciosos son, y sencillos.

La Eternidad se hace nada,

bailando sus estribillos.

¡Cómo cautivan el alma,

los sones de Manzanillo!

Fanfarria que abre la noche,

rompiendo púdico broche;

fanal de gente en que zumba

el ala de nueva musa.

Lo guarda un ángel que cruza:

¡el son jamás se derrumba!