Ecuatorial

E. Varèse

¡Oh! Constructores, ¡Oh! Formadores,

Vosotros veis, Vosotros escucháis,

no nos abandonáis.

Espíritu del cielo, espíritu de la tierra,

dadnos nuestra descendencia,

nuestra posteridad,

mientras hay días,

mientras hay albas.

Que numerosos sean los verdes caminos,

las verdes sendas que Vosotros nos dais,

que tranquilas muy tranquilas estén las tribus.

Que perfectas muy perfectas sean las tribus,

que perfecta sea la vida, la existencia que nos dais.

¡Oh! Maestros gigantes, huella del relámpago,

esplendor del relámpago,

Gavilán. Maestros magos,

Dominadores poderosos del cielo,

Procreadores, Engendradores.

Antiguo secreto, antigua ocultadora,

abuela del día, abuela del alba,

que la germinación se haga,

que el alba se haga.

Hengh hongh whoo.

Salve, belleza del día.

Dadores del amarillo, del verde.

Hoo ha.

Dadores de hijos, de hijas.

Hongh hengh whoo hengh.

Dad la vida, la existencia,

a mis hijos, a mi prole,

que no haga ni su desgracia ni su infortunio

Vuestra potencia,

Vuestra hechicería.

Que buena sea la vida de vuestros sostenes,

de vuestros nutridores,

antes vuestras bocas, antes vuestros rostros,

espíritus de la cielo.

espíritus de la tierra.

Ho oh ah whoo hé oh-ha.

Dad la vida, Dad la vida, Dad la vida.

Ho hé whoo.

Dad la vida oh fuerza envuelta en cielo,

en la tierra, en los cuatro ángulos,

en las cuatro extremidades,

en tanto exista el alba,

en tanto exista la tribu.