Iban al pinar

Enrique Granados y Campiña

Serranas de Cuenca

iban al pinar,

unas por piñones,

otras por bailar.

Bailando y partiendo

las serranas bellas,

un piñón con otro,

si ya no es con perlas

de amor las saetas

huelgan de trocar:

unas por piñones,

otras por bailar,

Entre rama y rama

cuando el ciego dios

pide al Sol los ojos

por verlas mejor,

los ojos del Sol

las veréis pisar,

unas por piñones,

otras por bailar.