La maja dolorosa No. 3

Enrique Granados y Campiña

De aquel majo amante

que fué mi gloria

guardo anhelante

dichosa memoria.

El me adoraba

vehemente y fiel.

Yo mi vida entera

di a él.

Y otras mil diera

si él quisiera,

que en hondos amores

martirios son las flores.

Y al recordar mi majo amado

van resurgiendo ensueños

de un tiempo pasado.

Ni en el Mentidero

ni en la Florida

majo más majo

paseó en la vida.

Bajo el chambergo

sus ojos ví

con toda el alma

puestos en mí

que a quien miraban

enamoraban,

pues no hallé en el mundo

mirar más profundo.

Y al recordar mi majo amado

van resurgiendo ensueños

de un tiempo pasado.