Bella tierra extranjera

Ernest Vietor

Susurran las copas de los árboles y estremecen,

como si a esa hora

sobre las derruidas paredes

los viejos dioses hicieran sus rondas.

Aquí tras los mirtos

en un secreto y nocturno esplendor,

¿qué dices tan confuso, como en un sueño,

a mi, noche fantástica?

Brillan sobre mi todas las estrellas

con deslumbrantes miradas de amor,

susurra la distancia

sobre un gran futuro en felicidad.