La serrana

F. Álvarez

Allá abajo en el valle

tengo una choza;

manzanitos floridos

le dan su sombra,

y entre las ramas

cantan allí las aves

por la mañana.

Al lado de mi choza

mana una fuente,

una fuente fresquita

como la nieve,

y a mi ventana

[trepan á darme flores

las pasionarias.]

Solo falta a mi choza

y el alma busca

una cara de cielo

como la tuya.

Serrana hermosa,

deja tu serranía,

vente a mi choza.