El alma en los labios
F. Paredes Herrera
Cuando de nuestro amor, la llama apasionada,
dentro tu pecho amante contemples extinguida,
ya que solo por ti la vida me es amada,
el día en que me faltes me arrancaré la vida.
Porque mi pensamiento, lleno de este cariño,
que en una hora feliz me hiciera esclavo tuyo,
lejos de tus pupilas es triste como un niño,
que se duerme soñando en tu acento de arrullo.
Para envolverte en besos, quisiera ser el viento,
y quisiera ser todo lo que tu mano toca.
Ser tu sonrisa, ser hasta tu mismo aliento,
para poder estar mas cerca de tu boca.
Vivo de tus palabras y eternamente espero
llamarte mía, como quien espera un tesoro;
lejos de ti comprendo, lo mucho que te quiero,
y besando tus cartas, ingenuamente te lloro,
Perdona si no tengo palabras con que pueda
decirte la inefable pasión que me devora.
Para expresar mi amor solamente me queda
rasgarme el pecho, amada, y en tus manos de seda
dejar mi palpitante, corazón que te adora.