Amor y muerte

Ferdinand von Hiller

Escucha de un hombre moribundo,

Escucha este último sonido;

Esta flor apasionada,

Te dejo Elvira, como un regalo.

Que maravillo es

que tu entiendes;

El día que fuiste mía

La robé de tu corazón.

Una vez un símbolo de amor,

Ahora una plegaria de dolor;

Coloca una vez más en tu corazón

Esta apasionada flor.

Y dejarás grabada en tu corazón,

Si este corazón no es duro,

Como fue una vez robado,

Y como regresó a tí.