En un bosque
François de Lacodre
En un bosque solitario y oscuro
paseaba el otro día,
un niño dormía allí, a la sombra,
era el invencible Amor.
Me aproximo, su belleza me animaba,
pero debía desconfiar;
tenía las facciones de una ingrata,
a la que había jurado olvidar.
Tenía la boca roja,
la tez tan fresca como la suya,
un suspiro se me escapa, él se despierta;
el Amor se despierta con nada.
Tan pronto como despliega sus alas
y coge su arco vengador,
una de sus flechas crueles
SYSTEMparte y me hiere el corazón.
¡Ve! me dice, ¡a los pies de Silvia
a languidecer de nuevo y arder!
La amarás toda la vida
por haber osado despertarme.