A lo largo del muelle, los grandes barcos

Gabriel Fauré

A lo largo del muelle, los grandes barcos,

Que las olas inclinan en silencio,

No se preocupan por las cunas,

Balanceadas por la mano de las mujeres.

Pero llegará el día de los adioses,

Porque es necesario que las mujeres lloren,

Y que los hombres curiosos

Vayan a los horizontes que los embaucan.

Y ese día los grandes barcos,

Alejándose del puerto que se empequeñece,

Sienten su masa retenida

Por el alma de las cunas lejanas.