La hora de los niños
George Benjamin Allen
Entre el crepúsculo y la luz del día,
cuando la noche empieza a caer,
hay una pausa en las tareas del día,
que se conoce como la hora de los niños.
Oigo en el cuarto de arriba
unos apresurados pasos infantiles,
el sonido de una puerta que se abre
y voces suaves y dulces.
Desde mi estudio veo a la luz de la lámpara
bajar por la amplia escalera del vestíbulo,
a la seria Alice y a la risueña Allegra
y a Edith con su pelo dorado.