Mandolina
George F. Skipworth
Los que dan las serenatas
Y las bellas que escuchan
Parlotean con recato
Bajo el rumor de la fronda.
Es Tircis y es Aminta,
Es el eterno Clítandro
Y también Damis, que a tantas
Paga desdén con ternezas.
Breves levitas de seda,
Largos vestidos de cola,
Su elegancia, su alegría
Y sus sombras desvaídas
Giran, cautivos del éxtasis
De una luna rosa y gris.
Y en la brisa estremecida
Lo glosa todo la mandolina.