Victoria, mi corazón!

Gian Giacomo Carissimi

Victoria, mi corazón!

no llores más,

terminó la vil

servidumbre de Amor.

Ya la cruel, para tu mal

ante públicas miradas,

con mimos mentirosos,

fragua los engaños;

Las mentiras, los afanes,

ya no tienen lugar,

de su fuego voraz

se extinguió el ardor!

De ojos risueños

ya no hay dardos que salgan

y que una llaga mortal

me produzcan en el pecho:

En el dolor ya no

desahogo mi tormento;

roto está el lazo,

anulado el temor!