Septiembre

Harald Kruse

El jardín se entristece,

fría cae sobre las flores la lluvia.

El verano asiste

silenciosamente a la llegada de su fin.

Una tras otra, van cayendo

las doradas hojas de la alta acacia.

El verano sonríe, entre sorprendido y fatigado,

en el moribundo sueño del jardín.

Largo tiempo permanece él todavía junto a las rosas,

quieto, anhelando el reposo;

lentamente va cerrando

sus ojos fatigados.