Zungen Dejad que las malas lenguas
Hugo Wolf
Dejad que las malas lenguas
digan como siempre lo que quieran.
A quien me ame, a ése le devolveré su amor,
yo amo y soy amada.
Perversas, perversas conversaciones fluyen
sin piedad de vuestras lenguas.
Mas yo sé que están meramente
hambrientas de sangre inocente.
Nunca me va eso a preocupar,
cotorread todo lo que queráis.
A quien me ame, a ése le devolveré su amor,
yo amo y soy amada.
Calumniar es la única cosa que entiende
quien no hace buenas migas con el amor y el afecto,
ya que él mismo se siente miserable
al no ser amado y querido por nadie.
Por eso yo creo que amar,
lo cual ellos escarnecen, me honra.
A quien me ame, a ése le devolveré su amor,
yo amo y soy amada.
Si yo fuera de piedra o hielo,
podríais insistir
en que debiera rechazar
del amante el saludo y la súplica.
Pero mi pequeño corazón se ha vuelto ahora, desgraciadamente,
tierno, que es como Dios nos lo ha dado a nosotras, las doncellas.
A quien me ame, a ése le devolveré su amor,
yo amo y soy amada.