Cantaban los niños

Joaquín Rodrigo Vidre

Yo escucho los cantos de viejas cadencias

que cantan los niños cuando en corro juegan,

y vierten en coro sus almas, que sueñan,

cual vierten sus aguas las fuentes de piedra:

Con monotonías de risas eternas,

que no son alegres, con lágrimas viejas,

que no son amargas y dicen tristezas,

tristezas de amores de antiguas leyendas.

En los labios niños, las canciones llevan

confusa la historia y clara la pena;

como clara el agua lleva su conseja

de viejos amores, que nunca se cuentan.

Jugando, a la sombra de una plaza vieja,

los niños cantaban... La fuente de piedra

vertía su eterno cristal de leyenda.

Cantaban los niños canciones ingenuas,

de un algo que pasa y que nunca llega:

La historia confusa y clara la pena.

Seguía su cuento la fuente serena,

borrada la historia, contaba la pena.