Corderito blanco
Joaquín Rodrigo Vidre
Corderito blanco de durmiendo estás,
Déjate, bien mío, déjate arrullar.
Si te duermes amor mio,
Yo te quiero despertar,
pues vinieron desde Oriente
los tres Reyes a adorar.
No te duermas, mi vida;
no te duermas, mi cielo;
arrorró, que te arrullo yo.