Luego de un sueño

Joseph Jongen

En un sueño que tu imagen encantaba

Yo soñé la felicidad, ardiente espejismo,

Tus ojos eran más dulces, tu voz pura y sonora,

Tu brillabas como un cielo iluminado por la aurora;

Tú me llamabas y yo dejaba la tierra

para escaparme contigo hacia la luz,

Los cielos, para nosotros entreabrían sus nubes

Esplendores desconocidos, ardores divinos entrevistos,

Oh desdicha! Oh desdicha! Triste despertar de los sueños

Yo te invoco, oh noche, devuélveme tus mentiras,

Vuelve, vuelve radiante

Vuelve Oh noche misteriosa!