El Silencio
Julius Becker
Nadie sabe o imagina
cuán bien estoy, cuán bien!
Ah, si lo supiera sólo uno, sólo uno
y nadie más debería saberlo!
Tan tranquilo no está afuera en la nieve,
ni mudas ni calladas están
las estrellas en lo alto,
como mis pensamientos están.
Yo desearía que ya fuese de mañana,
que vuelen dos alondras,
que vuelen una sobre la otra,
mi corazón seguiría su curso.
Desearía ser un pajarito,
y volar sobre el mar,
bien sobre el mar y más lejos,
hasta que al cielo llegue!