La fiesta de la primavera
Lothar Windsperger
¡Éste es el triste placer de la primavera!
Las florecientes muchachas, en salvaje comitiva,
irrumpen con los cabellos revueltos
aullando de dolor y con el pecho desnudo:
"¡Adonis ¡Adonis!"
Cae la noche. A la luz de las antorchas
buscan por todas partes en el bosque,
que, confuso de terror, resuena
entre llantos y risas, suspiros y gritos:
"¡Adonis ¡Adonis!"
El hermosísimo joven,
está tendido en el suelo, pálido y muerto.
La sangre tiñe todas las flores de rojo,
y un sonido lastimero llena el aire:
"¡Adonis ¡Adonis!"