Cuerpo bueno

M. García

Cuerpo bueno, alma divina,

¡ Qué de fatigas me cuestas!

Despierta si estás dormida

y alivia por Dios mis penas.

Mira que si no fallezco,

la pena negra me acabana.

Tan sólo con verte ahora

mis pesares se acabaran

¡Ay, ay, qué fatigas!

¡Ay, ay, que ya expiro!