A quién se le ocurrió esta cancioncilla?
Mahler, Gustav
Allá arriba en la montaña, en una casa muy en lo alto,
una adorable, preciosa niña mira por la ventana.
Ella no vive ahí:
es la hija del posadero,
Y vive en el prado verde.
¡Me duele el alma!
¡Vamos, mi tesoro, ponte bien!
Tus ojos de un marrón oscuro
me han herido.
Tu boca rosada
sana los corazones.
da sensatez a los jóvenes,
resucita a los muertos,
da salud al enfermo.
¿A quién se le ocurrió esta cancioncilla?
La trajeron tres gansos por el río -
dos grises y uno blanco -
y si no puedes cantar la cancioncilla,
¡ellos te la silbarán! Sí.