Alabanza a la mente superior

Mahler, Gustav

Una vez en el valle profundo,

El cuco y el ruiseñor

Hicieron una apuesta:

Cantar la Obra Maestra.

Ganar por arte o por suerte,

El vencedor obtendría fama.

El cuco dijo: Si te parece,

nombraré al juez.

Y de inmediato nombró al burro.

Como tiene dos enormes orejas,

Puede oír mucho mejor

y sabrá lo que es correcto.

Pronto volaron ante el juez

y cuando la cuestión le explicaron,

les dijo que cantaran.

¡El ruiseñor cantó dulcemente!

El burro dijo: ¡Me mareas!

¡Iii-aah, iii-aah!

¡No me entra en la cabeza!

Entonces el cuco comenzó de inmediato

su canción pasando por terceras y cuartas y quintas;

Al burro le agradó y sólo dijo: ¡Espera!

Ahora daré mi fallo.

¡Has cantado bien, Ruiseñor!

Pero, Cuco, tú cantas una buena segunda voz!

¡Y mantienes un buen ritmo interno!

Por lo tanto, y de acuerdo con mi mente sublime,

Y aunque ello me cueste mis tierras!

¡Te declaro el ganador!