Tengo un cuchillo al rojo vivo
Mahler, Gustav
Tengo un cuchillo al rojo vivo,
Clavado en mi corazón.
¡Pobre de mí! Corta en lo más profundo
Cada alegría y placer.
¡Ay, qué huésped tan malvado!
Nunca descansa ni ceja,
Ni de día ni de noche, me deja dormir.
¡Pobre de mí! ¡Pobre de mí!
Cuando levanto la mirada al cielo
Veo dos ojos azules.
¡Pobre de mí! ¡Pobre de mí!
Cuando camino por el campo amarillo,
A lo lejos veo su cabello rubio ondear en el viento.
¡Pobre de mí! ¡Pobre de mí!
Cuando despierto de un sueño
Y escucho el tintineo de su risa de plata,
¡Pobre de mí! ¡Pobre de mí!
¡Ojalá estuviese en mi ataúd -
Ojalá no volviera a abrir ya mis ojos!