Toque de Diana
Mahler, Gustav
Por la mañana, entre las tres y las cuatro,
los soldados hemos de marchar,
por el camino, arriba y abajo;
tralalí, tralalé, tralalá,
Mi amor mira hacia abajo.
¡Oh hermano, me han disparado,
la bala me ha hecho una gran herida,
llevadme a los cuarteles,
tralalí, tralalé, tralalá,
no están lejos de aquí!
¡Oh hermano, no puedo cargar con vos,
el enemigo nos ha vencido,
que Dios se apiade de vos!
tralalí, tralalé, tralalá,
¡He de marchar hacia la muerte!
¡Oh hermanos, pasáis a mi lado,
como si todo hubiese acabado para mí!
tralalí, tralalé, tralalá,
¡Me ofendéis!
Tocaré mi tambor
o me perderé por completo.
Los hermanos, mucho han sembrado
mienten como si les hubiesen segado.
Él toca el tambor, subiendo y bajando,
despierta a sus silenciosos hermanos,
ellos vencen a su enemigo,
tralalí, tralalé, tralalá,
¡Un terror vence al enemigo!
Él toca el tambor, subiendo y bajando,
Ya están de vuelta en los cuarteles
por la noche, otra vez, por el camino,
tralalí, tralalé, tralalá,
marchan a la casa de su amor.
Por la mañana se ven los huesos,
alineados en tropa como lápidas.
El tambor está delante,
tralalí, tralalé, tralalá,
¡para que ella pueda verle!