Amorosa

N. Abelardo

Cuando aladamente por en medio del salón,

Triunfas arrastrada por las rosas de tus pies,

Dejas en las almas tu aroma embriagador,

Y ese no nos deja después.

Flor del salón que dulcemente así

Vas levantando olas de pasión,

Mi corazón quiere prender se á ti yen ti

Vibrar como una ilusión no se porque

Tras de tu blanco pie que es mariposa de viva luz.

La adoración que al verte á ti formé

Dios mi vida se muere en cruz.