Mientras Baja la Nieve

P. Allende Saròn

Ha bajado la nieve, divina criatura,

el valle a conocer.

Ha bajado la nieve, esposa de la estrella.

¿Mirémosla caer!

¿Dulce! Llega sin ruido, como los suaves seres

que recelan dañar.

Así baja la luna y así bajan los sueños.

¿Mirémosla bajar!

¿Pura! Mira tu valle cómo lo está bordando

de su ligero azahar.

Tiene unos dulces dedos, tan leves y sutiles,

que rozan sin rozar.

¿Bella! ¡No te parece que sea el don magnífico

de un alto Donador?

Detrás de las estrechas su ancho peplo de seda

desgaja sin rumor.

Déjala que en la frente te diluya su pluma

y te prenda su flor.

¿Quién sabe si no trae un mensaje a los hombres,

de parte del Señor!