El arreglito
S. Yradier
Chit... ¿Eh? ¿Ven? ¿Por qué?
Chinita mía ven por aquí
que tú ya sabes que muero por ti.
No voy allí porque
no tengo confianza en ti.
¿Qué, sí? Que no. Si tú me quieres
dilo quedito y en seguidita
seré tu arreglito y enamorados
sin abusar una dancita vamos a bailar.
Vidita mía, mi dulce amor,
te estoy queriéndote,
queriendo con tanto ardor
que el alma mía con ilusión
por ti se abrasa, paloma mía,
por ti palpita mi corazón.
Si tú me dieras, niña preciosa,
cara de rosa, tu corazón
mil y mil veces te adoraría.
Te pediría, sí, sí, en santa unión.
Si tú me juras serás constante
y que a mí sola adorarás.
Cuenta conmigo, tierno Pepito,
yo te lo juro que tu arreglito
por ningún caso te faltará.
En ese caso, prenda, querida,
bien de mi vida, dame tu amor.
Yo te lo juro,
seré constante y te querré,
sí, con gran furor.
¡Ay! que feliz momento, ¡ay!
No lo olvidaré, ay,
quiéreme, paloma,
que yo te juro amor y fe.