La canción nocturna del centinela
Theodor Streicher
No puedo ni debo estar alegre;
cuando todos duermen,
debo estar alerta,
Y acongojado.
Ah, muchacho, no estés triste,
Yo te esperaré
en el jardín de rosas,
en el trébol verde.
¡Al trébol verde no vendré!
¡Al jardín de armas,
lleno de alabardas,
Me han destinado!
¡Si en el campo de batalla estáis, que Dios te proteja!
¡De la bendición Divina
todo depende!
¡Para el que cree!
Él, que cree que está lejos.
¡Él es un rey!
¡Un emperador!
¡Él hace la guerra!
¡Alto! ¿Quién vive? ¡Daos la vuelta! ¡Atrás!
¿Quién cantó aquí? ¿Quién cantaba hace un instante?
¡Un solitario centinela
cantaba a la medianoche!
¡Medianoche! ¡Medianoche! ¡Centinela!