La fiesta de la primavera

Victor Urbancic

¡Éste es el triste placer de la primavera!

Las florecientes muchachas, en salvaje comitiva,

irrumpen con los cabellos revueltos

aullando de dolor y con el pecho desnudo:

"¡Adonis ¡Adonis!"

Cae la noche. A la luz de las antorchas

buscan por todas partes en el bosque,

que, confuso de terror, resuena

entre llantos y risas, suspiros y gritos:

"¡Adonis ¡Adonis!"

El hermosísimo joven,

está tendido en el suelo, pálido y muerto.

La sangre tiñe todas las flores de rojo,

y un sonido lastimero llena el aire:

"¡Adonis ¡Adonis!"