Míos fueron mi corazón
A. Letelier
Míos fueron, mi corazón,
los vuestros ojos morenos.
¿Quién los hizo ser agenos?
Míos fueron, desconocida,
los ojos con que miráis,
y si mirando matáis,
con miraros dais la vida.
No seáis desconocida,
no me los hagáis ajenos
los vuestros ojos morenos.