Violetas

C. Guastavino

Leves, mojadas, melodiosas,

Su oscura luz morada insinuándose

Tal perla vegetal tras verdes valvas,

Son un grito de marzo, un sortilegio

De alas nacientes por el aire tibio.

Frágiles, fieles, sonríen quedamente

Con muda incitación, como sonrisa

Que brota desde un fresco labio humano.

Mas su forma graciosa nunca engaña:

Nada prometen que después traicionen.

Al marchar victoriosas a la muerte

Sostienen un momento, ellas tan frágiles,

El tiempo entre sus pétalos. Así su instante alcanza,

Norma para lo efímero que es bello,

A ser vivo embeleso en la memoria.