Malagueña

E. Rautavaara

La muerte

entra y sale

de la taberna.

Pasan caballos negros

y gente siniestra

por los hondos caminos

de la guitarra.

Y hay un olor a sal

y a sangre de hembra,

en los nardos febriles

de la marina.

La muerte

entra y sale

y sale y entra

la muerte

de la taberna.