Zorongo

F. García Lorca

Tengo los ojos azules,

tengo los ojos azules

y el corazoncillo igual

que la cresta de la lumbre.

De noche me salgo al patio,

y me harto de llorar,

de ver que te quiero tanto

y tú no me quieres ná.

Esta gitana está loca

pero loquita de atar

que lo que sueña de noche

quiere que sea verdad.

Las manos de mi cariño

te están bordando una capa

con agremán de alhelíes

y con esclavina de agua.

Cuando fuiste novio mío,

por la primavera blanca,

los cascos de tu caballo

cuatro sollozos de plata.

La luna es un pozo chico,

las flores no valen nada,

lo que valen son tus brazos

cuando de noche me abrazan.