La luna y la muerte

L. Goethals

La luna tiene dientes de marfil.

¡Qué vieja y triste asoma!

Están los cauces secos,

los campos sin verdores

y los árboles mustios

sin nidos y sin hojas.

Doña Muerte, arrugada,

pasea por sauzales

con su absurdo cortejo

de ilusiones remotas.

Va vendiendo colores

de cera y de tormenta

como un hada de cuento

mala y enredadora.

La luna le ha comprado

pinturas a la Muerte.

En esta noche turbia

¡está la luna loca!

Yo mientras tanto pongo

en mi pecho sombrío

una feria sin músicas

con las tiendas de sombra.