No tardes, muerte, que muero
L. Sisk
No tardes, muerte, que muero;
ven, porque biva contigo;
quiéreme, pues que te quiero,
que con tu venida espero
no tener guerra comigo.
Remedio de alegre vida
no lo ay por ningún medio,
porque mi grave herida
es de tal parte venida
que eres tú solo remedio.
Ven aquí, pues ya que muero;
búscame, pues que te sigo;
quiéreme, pues que te quiero,
y con tu venida espero
no tener guerra comigo