Onda

M. Ponce

Este arrollo tenaz que desenvuelve

Su cinta azul desde la roca viva,

Era ayer nada más agua furtiva,

Hoy, esperanza en fuga que no vuelve.

Su trino de cristal era una extraña

Voz sin sentido, vacuidad sonora,

Hoy sabe lo que canta y lo que llora

Y comenta el dolor de la montaña.

A ciegas de su rumbo y de su suerte,

Ayer, cruzaba el arenal vacío.

Hoy, siempre miedo de llegar al río

Y presagia los mares de la muerte