El ángel

M. Ponce

Un ángel volaba en el cielo de media noche,

Cantaba un himno muy dulce.

La luna, los astros, tropel alrededor,

Seguían la suave canción.

Y el ángel cantaba la felicidad eterna

De las almas en el divino paraíso

Y celebraba la gloria de Dios.

Sincera era su alabanza.

Un alma nueva, acurrucada en sus brazos,

Iba hacia el mundo del llanto...

El canto se quedó sin palabras,

Reviviendo en el alma exiliada en la tierra.

Y el alma durante mucho tiempo, languideció

en el mundo, llena de un deseo maravilloso.

Las tristes canciones de la tierra

No pudieron hacerle olvidar la de los cielos.