Feliciano me adora

R. Halffter

Feliciano me adora y le aborrezco;

Lisardo me aborrece y yo le adoro;

por quien no me apetece ingrato, lloro,

y al que me llora tierno, no apetezco.

A quien más me desdora, el alma ofrezco;

a quien me ofrece víctimas, desdoro;

desprecio al que enriquece mi decoro,

y al que le hace desprecios, enriquezco.

Si con mi ofensa al uno reconvengo,

me reconviene el otro a mí, ofendido;

y a padecer de todos modos vengo,

pues ambos atormentan mi sentido:

aquéste, con pedir lo que no tengo;

y aquél, con no tener lo que le pido.