Tarde

S. Baron Supervielle

¿Estaba mi Lucía

con los pies en el arroyo?

Tres álamos inmensos

y una estrella.

El silencio mordido

por las ranas, semeja

una gasa pintada

con lunaritos verdes.

En el río,

un árbol seco,

ha florecido en círculos

concéntricos.

Y he soñado sobre las aguas

a la morenita de Granada.