Zungen Dejad que las malas lenguas

Schumann, Robert

Dejad que las malas lenguas

digan como siempre lo que quieran.

A quien me ame, a ése le devolveré su amor,

yo amo y soy amada.

Perversas, perversas conversaciones fluyen

sin piedad de vuestras lenguas.

Mas yo sé que están meramente

hambrientas de sangre inocente.

Nunca me va eso a preocupar,

cotorread todo lo que queráis.

A quien me ame, a ése le devolveré su amor,

yo amo y soy amada.

Calumniar es la única cosa que entiende

quien no hace buenas migas con el amor y el afecto,

ya que él mismo se siente miserable

al no ser amado y querido por nadie.

Por eso yo creo que amar,

lo cual ellos escarnecen, me honra.

A quien me ame, a ése le devolveré su amor,

yo amo y soy amada.

Si yo fuera de piedra o hielo,

podríais insistir

en que debiera rechazar

del amante el saludo y la súplica.

Pero mi pequeño corazón se ha vuelto ahora, desgraciadamente,

tierno, que es como Dios nos lo ha dado a nosotras, las doncellas.

A quien me ame, a ése le devolveré su amor,

yo amo y soy amada.