Seguidillas del oficial cortejante

V. Galván

Un oficial de guerra fué mi cortejo

Y en muy pocas semanas quedó sin resto.

Ya se ha marchado, pero tengo el consuelo

Que va pelado, que va pelado.

¡Qué bueno será el señor oficial!

Pero tengo el consuelo que va pelado.

¡Pobrecito! Y qué contento, quedaría!

En la gente de guerra es evidente

Que está siempre el bolsillo convaleciente.

¡Ay, qué bueno será el señor oficial!

Está siempre el bolsillo convaleciente.

Pero con todo, no faltan oficiales que son garbosos.

Y más vale un

te daré

de algunos oficiales

Que dos

toma

de un paisano.