Malyaha la suerte mia

C. López Buchardo

Cuando iba a ver a Rosario

lo hacía tranquito a tranco;

y al llegar a la traquera

ella me estaba esperando.

Y cuando adrede,

a verla no iba,

allí se estaba clavada

hasta que apuntaba el día.

Contigo tengo'e comerme

un ciento y medio'e duraznos.

pa largarte los carozos

contra la puerta del rancho.

Y aura me toca, por tus mentiras,

hacer lo que la Rosario

esperarte noche y día;

¡Malhaya la suerte mía!