Prendiditos de la mano

C. López Buchardo

Vienen bajando el faldeo

Felicinda y su Ciriaco.

Vienen los dos en silencio,

prendiditos de la mano.

Que pudo haber ese día

entre los enamorados,

que vienen tan en silencio,

prendiditos de la mano?

"Felicinda dame un beso,"

fue el pedido de Ciriaco...

y besáronse en silencio

prendiditos de la mano.

Y así que un beso se dieron,

tan confusos se quedaron,

que, mirándose a los ojos,

se volvieron en silencio,

prendiditos de la mano.