Amada, el aura dice

C. Pedrell

Amada, el aura dice

tu pura veste blanca...

No te verán mis ojos;

¡mi corazón te aguarda!

El viento me ha traído

tu nombre en la mañana;

el eco de tus pasos

repite la montaña...

No te verán mis ojos;

¡mi corazón te aguarda!

En las sombrías torres

repican las campanas...

No te verán mis ojos;

¡mi corazón te aguarda!

Los golpes del martillo

dicen la negra caja;

y el sitio de la fosa,

los golpes de la azada...

No te verán mis ojos;

¡mi corazón te aguarda!