Madre, unos ojuelos vi

E. Toldrà

Madre, unos ojuelos vi,

verdes, alegres y bellos.

¡Ay, que me muero por ellos,

y ellos se burlan de mí!

Las dos niñas de sus cielos

han hecho tanta mudanza,

que la color de esperanza

se me ha convertido en celos.

Yo pienso, madre, que vi

mi vida y mi muerte en vellos.

¡Ay, que me muero por ellos,

y ellos se burlan de mí!

¡Quién pensara que el color

de tal suerte me engañara!

Pero ¿quién no lo pensara

como no tuviera amor?

Madre, en ellos me perdí,

y es fuerza buscarme en ellos.

¡Ay, que me muero por ellos,

y ellos se burlan de mí!